El Gobierno de México inició un programa nacional de supercómputo enfocado, en su primera etapa, en mejorar la predicción del clima y la detección de fenómenos extremos.
El proyecto se desarrolla en colaboración con el Barcelona Supercomputing Center, utilizando tecnología avanzada para procesar grandes volúmenes de datos meteorológicos en menos tiempo y con mayor precisión.
Esta iniciativa permitirá fortalecer alertas tempranas ante eventos como huracanes, sequías y olas de calor, aprovechando información histórica y mejorando su análisis.

Además, forma parte de un plan más amplio que contempla la creación de una supercomputadora nacional llamada Coatlicue, la cual buscará posicionarse como una de las más potentes de América Latina.
Las autoridades destacaron que los datos generados serán públicos, con el objetivo de apoyar a instituciones, investigadores y la toma de decisiones en el país.


