Los gobiernos de México, Brasil y España emitieron un posicionamiento conjunto sobre la situación en Cuba, donde expresaron preocupación por la crisis humanitaria en la isla.
Los tres países coincidieron en rechazar cualquier tipo de intervención y en la necesidad de respetar la soberanía cubana y el derecho internacional. Además, anunciaron que buscarán aumentar la ayuda humanitaria de manera coordinada para apoyar a la población.
También hicieron un llamado al diálogo y a encontrar soluciones pacíficas, subrayando que el futuro de Cuba debe ser decidido por su propio pueblo, en un marco de respeto a los derechos humanos y la cooperación internacional.


