El Gobierno mexicano confirmó que el derrame de petróleo registrado desde febrero en el Golfo de México tuvo origen en instalaciones de Pemex.
Este reconocimiento llega después de varias semanas en las que se aseguró que no había pruebas de fallas en las plataformas de la zona. Sin embargo, tras las investigaciones realizadas por un grupo interinstitucional, se concluyó que el incidente sí está relacionado con la empresa estatal.
El caso ha generado preocupación por el impacto ambiental en la región, mientras continúan los trabajos para atender las consecuencias del derrame.


