En México, el registro obligatorio de líneas celulares avanza con dificultad, ya que solo una pequeña parte de los usuarios ha vinculado su número a su identidad. A poco tiempo de la fecha límite, el ritmo actual está lejos de cumplir la meta, lo que podría derivar en la cancelación de muchas líneas. Ante este escenario, las eSIM —chips digitales— comienzan a ganar popularidad como alternativa, especialmente entre usuarios que buscan evitar el proceso de registro.
Aunque el gobierno impulsa esta medida para combatir delitos como fraudes y extorsiones, el desinterés y la desconfianza han frenado su avance. Las autoridades insisten en que el registro permitirá mayor control y seguridad, pero también reconocen el reto de alcanzar los objetivos en el tiempo previsto.


