Cientos de migrantes salieron desde Tapachula con la intención de encontrar mejores oportunidades dentro del país, cambiando el destino tradicional hacia Estados Unidos.
Ante las restricciones migratorias y la dificultad para obtener asilo en EE.UU., muchos ahora prefieren quedarse en ciudades mexicanas como Ciudad de México, Monterrey o Tijuana, donde esperan conseguir trabajo y regularizar su situación.
Varios migrantes señalaron que llevan meses esperando respuesta a sus trámites en el sur sin éxito, lo que los motivó a continuar su camino.
Aunque las caravanas siguen formándose, en los últimos meses ninguna ha logrado avanzar más allá del sur del país, reflejando un cambio en las rutas y objetivos migratorios.


