El envejecimiento de la fuerza laboral se está convirtiendo en un reto importante para las empresas en México. Se estima que cerca del 57% de los empleadores tendrá que ajustar sus estrategias en el corto plazo para enfrentar este cambio.
Especialistas señalan que será clave encontrar un equilibrio entre la experiencia de trabajadores mayores y la energía de las nuevas generaciones. También advierten sobre el riesgo de perder conocimiento valioso si no se implementan mecanismos para transferirlo antes de las jubilaciones.
Además, las nuevas generaciones tienen expectativas distintas, lo que obliga a las empresas a adaptar sus modelos de trabajo. Quienes logren anticiparse a estos cambios tendrán más posibilidades de mantenerse competitivas en los próximos años.


