México atraviesa una crisis forense marcada por más de 72 mil cuerpos sin identificar y miles de fosas clandestinas, lo que ha rebasado la capacidad de las autoridades.
Organismos internacionales y especialistas advierten que el problema no solo persiste, sino que se agrava por la falta de investigaciones efectivas y altos niveles de impunidad.
También señalan que las familias de personas desaparecidas han asumido tareas de búsqueda ante la insuficiencia institucional, lo que refleja fallas estructurales en el sistema de justicia.
Ante este panorama, expertos consideran urgente fortalecer la investigación criminal, mejorar la identificación de restos y coordinar mejor a las instituciones para atender la magnitud del problema.


