El partido previsto entre España y Argentina, como respectivas campeonas de Europa y de América, para el 27 de marzo en Doha ha quedado cancelado debido al conflicto bélico en Oriente Próximo y la imposibilidad de llegar a un acuerdo sobre una sede alternativa. Qatar, que ponía el dinero, cinco millones de euros para ambas federaciones que ya no van a percibir porque el partido no estaba asegurado económicamente en caso de suspensión, ha sido exculpadas por europeos y sudamericanos.
“Es una gran decepción para la UEFA y los organizadores que las circunstancias y el momento hayan privado a los equipos de la oportunidad de competir por este prestigioso trofeo en Catar, un país que ha demostrado una y otra vez su capacidad para organizar eventos internacionales de primer nivel en instalaciones de vanguardia”, ha expresado el organismo europeo.
En su anuncio, la UEFA asegura que exploró “otras alternativas viables, pero todas ellas resultaron finalmente inaceptables para la Asociación del Fútbol Argentino”. “La primera opción era celebrar el partido en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid en la fecha original, con un reparto al 50 % de los aficionados en el estadio. Esto habría proporcionado un escenario de talla mundial, acorde con un evento tan prestigioso, pero Argentina se negó. La segunda era disputar la Finalissima a doble partido: uno en el Santiago Bernabéu el 27 de marzo y el otro en Buenos Aires durante una ventana internacional antes de la Eurocopa y la Copa América de 2028, ofreciendo de nuevo una distribución de aficionados al 50 % para el partido en Madrid. Esta opción también fue rechazada. Finalmente, la UEFA solicitó a Argentina el compromiso de que, si se encontraba una sede neutral en Europa, el partido pudiera celebrarse el 27 de marzo, tal y como estaba previsto y se anunció el 18 de diciembre de 2025, o en la fecha alternativa del 30 de marzo. Esta propuesta también fue rechazada”, ha expresado el organismo europeo.


