La aerolínea Magnicharters canceló de forma repentina todas sus operaciones y anunció una suspensión de dos semanas, dejando a varios pasajeros sin solución inmediata en distintos aeropuertos.
La empresa atribuyó la situación a problemas logísticos, aunque enfrenta una crisis interna con deudas, falta de personal y conflictos laborales. Incluso se reporta que algunos pilotos se han negado a volar por falta de pagos.
Ante el impacto, autoridades recomendaron a los viajeros afectados acudir a aerolíneas como Aeroméxico, Viva Aerobús y Volaris para buscar alternativas de traslado.


