La UNESCO alertó que México enfrenta un fuerte rezago en educación primaria: más del 60% de los alumnos no alcanza niveles adecuados de lectura y 7 de cada 10 escuelas no cuentan con internet ni suficientes computadoras.
Aunque el presupuesto educativo ha aumentado, los resultados no han mejorado. Más dinero no se ha traducido en mejor aprendizaje ni en mayores oportunidades para los estudiantes.
Programas como las becas educativas han ampliado su cobertura y hoy benefician a millones, pero su impacto en el desempeño académico sigue siendo limitado.

Además, algunas decisiones recientes —como posibles cambios en materias y ajustes en políticas educativas— generan preocupación sobre una baja en los estándares de formación.
Especialistas coinciden en que el reto no es solo invertir más, sino hacerlo mejor: mejorar la enseñanza, garantizar tecnología en escuelas y reforzar habilidades básicas como la lectura. Sin una estrategia integral, el rezago podría continuar afectando a futuras generaciones.


